Terapia Gestalt
Acompaño procesos terapéuticos desde la Terapia Gestalt, una mirada humanista que nos invita a volver a nuestra verdad profunda y contacto genuino con nosotros mismos. En el espacio terapéutico ofrezco presencia, escucha y sostén para que puedas detenerte, mirarte y empezar a habitar tu propia vida con mayor conciencia y amabilidad.
En mi forma de trabajar, el cuerpo es una puerta fundamental que guarda la historia de lo vivido y que no está separado de nuestra mente: aquello que no pudo decirse, expresarse o sentirse queda registrado en forma de tensiones, bloqueos, dolores o corazas corporales, que abordo en las sesiones como un lenguaje que pide ser escuchado. A través del ritmo propio de cada proceso, te acompaño a que lo retenido pueda aflojarse y encontrar una vía de expresión.
Mi intención como terapeuta es acompañarte a volver a tu centro, tu esencia. Cuando el sufrimiento acumulado —proveniente de experiencias difíciles del pasado o del presente— puede ser reconocido, sentido e integrado, algo se ordena por dentro. Desde allí se abre la posibilidad de vivir con más autenticidad, presencia y libertad, en una relación más amorosa y plena con uno mismo, los demás y en todas las áreas de nuestra vida.
Tipos de Terapia Gestalt
Terapia Gestalt individual
En las sesiones individuales de Terapia Gestalt abordaremos las situaciones y actitudes que te bloquean e impiden que contactes con el bienestar y la plenitud. Nos centraremos en las dificultades que te limitan y las transformaremos abriendo nuevos caminos orientados hacia el logro y la satisfacción. La Terapia Gestalt te ayudará a:
Aumentar la confianza y la autoestima.
Superar la ansiedad y el miedo.
Mejorar tus relaciones (pareja, trabajo, familia).
Encontrar equilibrio y bienestar psicológico superando síntomas que te bloquean.
Conocerte mejor
Orientarte para conseguir tus objetivos.
Sanar heridas actuales o pasadas.
Vivir con mayor plenitud y bienestar.
Terapia Gestalt de Pareja
Un espacio en donde podremos dialogar y atender a vuestros conflictos y dificultades, identificando cómo se gestiona en la pareja la comunicación y expresión de los sentimientos, cómo se establece el diálogo predominante y, dónde se encuentran los aspectos positivos que les unen y las interacciones que mantienen para lograr un intento de entendimiento.
Los focos de conflicto que crean malestar en una pareja pueden ser múltiples: discusiones, celos, falta de deseo, infidelidades, el nacimiento o emancipación de los hijos, aburrimiento, enfermedades, el fracaso de un proyecto en común, etc.
Muchas veces estos asuntos pueden tener que ver con problemáticas no resueltas de cada uno de los integrantes de la pareja con sus familias de origen. Es por eso que el conocimiento por parte del terapeuta Gestalt de la ubicación en la que se encuentra una pareja y la problemática que atraviesa es fundamental para el éxito de la terapia.
Eneagrama
Integro el Eneagrama en mi trabajo con la Terapia Gestalt. Se trata de la Psicología de los Eneatipos que nos permiten reconocer nuestros patrones de relación y cómo repercuten en nuestra vida diaria. Es la herramienta de autoconocimiento que considero que más nos ayuda a transformarnos.
Con el Eneagrama comprendemos cómo se formó nuestro carácter en nuestra infancia, cómo son nuestras dinámicas interpersonales y cómo podemos vivir desde nuestras virtudes desplegando nuestra vida con su máximo potencial.
Claudio Naranjo ha realizado una investigación profunda que nos ha transmitido y ha aportado muchísimo a las siguientes generaciones de terapeutas con esta herramienta que enriquece y potencia la efectividad de la terapia.
Vivir desde la alegría, la creatividad y la abundancia que es la naturaleza de nuestro Ser Esencial es posible. Si nos dedicamos a realizar nuestro trabajo de autoconocimiento y atravesamos nuestro dolor desde el mayor cuidado y respeto, nos abrimos camino hacia aquello a lo que estamos llamados a Ser.
La ayuda desde la Terapia Gestalt
Motivos de consulta
Las personas llegan a mi consulta de Terapia Gestalt por motivos muy diversos: ansiedad, depresión, crisis de pareja, miedos, estrés postraumático, situaciones de abuso, conflictos laborales o momentos vitales de profundo malestar. Más allá del motivo inicial, el espacio terapéutico se convierte en un lugar donde no sólo se alivian los síntomas, sino donde comienza un proceso de escucha y comprensión profunda de lo que necesita ser atendido.
Mi forma de acompañar
Como terapeuta Gestalt acompaño a las personas a volver al contacto consigo mismas y con su realidad presente. Este reencuentro favorece la recuperación del equilibrio psíquico, mental, corporal y espiritual, orientando el proceso de manera natural hacia el bienestar.
Durante las sesiones de terapia los consultantes toman conciencia de cómo se interrumpen a sí mismos, perdiendo vitalidad, boicoteándose y acumulando asuntos sin resolver que les traen cada vez más peso e interminables problemas y síntomas que les dificultan la vida.
El proceso terapéutico
A medida que el proceso avanza, se abre una nueva mirada sobre las necesidades reales que no pudieron ser reconocidas y que, al permanecer silenciadas, limitan la expresión del Ser esencial. Mi acompañamiento en las sesiones de Terapia Gestalt permite que se vayan soltando condicionamientos externos y que emerja el reencuentro con los deseos genuinos, logrando recuperar una mayor libertad interior y una forma más auténtica de estar en la vida.
Integración y crecimiento
Desde la confianza en los procesos naturales y en la capacidad de autorregulación del ser humano, la Terapia Gestalt permite integrar partes de la personalidad que habían quedado relegadas o negadas. Como resultado, las personas pueden sanar heridas profundas, reconectarse con la vida y con su capacidad de disfrute, desarrollando una manera de vivir más plena, consciente y alineada con su verdad interior.